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Exposición de niños de 1 año a la contaminación atmosférica está asociada a cambios cerebrales estructurales a la edad de 12 años

La exposición temprana a altos niveles de contaminación del aire relacionada con el tráfico altera la estructura del cerebro a los 12 años. Los niños expuestos a la contaminación del aire habían reducido el grosor cortical y el volumen de materia gris en comparación con los niños que no estaban expuestos a altos niveles de contaminación.

Fuente: neurosciencenews.com
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Modelando la red social de neuronas

Los investigadores han identificado un complejo proteico que atrae y repele las neuronas durante el desarrollo del cerebro.

Las tres proteínas Teneurin, Latrophilin y FLRT se unen y ponen en contacto a las neuronas vecinas, lo que permite la formación de sinapsis y el intercambio de información entre las células. Sin embargo, en la fase temprana del desarrollo del cerebro, la interacción de las mismas proteínas conduce a la repulsión de las células nerviosas migratorias, como lo han demostrado ahora los investigadores del Instituto de Neurobiología Max Planck y la Universidad de Oxford. La visión detallada de los mecanismos de guía molecular de las células cerebrales fue posible debido a los análisis estructurales del complejo proteico.

Fuente: neurosciencenews.com

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Inicio de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo

Estimado (a) beneficiario (a),

El día 1 de enero de 2020, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo se transformó oficialmente en la agencia sucesora de CONICYT, reemplazándola en todas sus funciones. Ante este cambio, muchos de nuestros usuarios han escrito para preguntarnos cómo este cambio los afecta; hoy escribimos para resolver sus principales inquietudes.

Para comenzar, es importante destacar que, legalmente (Ley 21.105; Artículo 3 de las disposiciones transitorias), seguimos siendo la misma institución que CONICYT; manteniendo incluso el mismo RUT. Las responsabilidades con nuestros beneficiarios seguirán siendo las mismas, y los hitos y procesos de cada programa con sus usuarios vigentes se mantendrán como siempre (entrega de rendiciones, entrega de documentación, pago de beneficios, pago de aranceles, etc.).

En concreto tu situación seguirá igual que en años anteriores, independiente del programa del que participes e independiente de si tu convenio suscrito hace referencia a CONICYT en su texto legal.

Cambiar toda nuestra imagen institucional -tanto digital como física- nos tomará tiempo. Es probable que durante algunas semanas existan aún páginas web y documentos legales que hablen de CONICYT en sus textos. Esto no tiene ninguna implicancia práctica para el funcionamiento de la Agencia ni para sus usuarios, sólo te pedimos tener paciencia mientras hacemos los cientos de cambios pendientes.

Entonces, ¿por qué crear la ANID?

La transformación de CONICYT en la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo aborda la necesidad de dotar al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) de la capacidad de apoyar con recursos el desarrollo de la ciencia y la innovación en Chile con objetivos de largo plazo, siguiendo las directrices de su Estrategia Nacional de CTCI y su Política Nacional de CTCI.

En la práctica, la ANID, a diferencia de CONICYT, obedecerá a una institucionalidad más grande e integrada con todo el Sistema Nacional de Innovación, liderada por el Ministerio.

La Agencia además tiene la misión de acercar a nuevos usuarios, avanzar hacia el mundo de la innovación y el emprendimiento tecnológico y mejorar de manera sustantiva la gestión con transparencia y foco en nuestra comunidad.

En resumen:

  • Nuestras responsabilidades contigo y tus responsabilidades con nosotros seguirán siendo las mismas que el año anterior.
  • La fecha y monto de nuestros pagos se hará de acuerdo a los convenios vigentes.
  • Cualquier documento vigente con la imagen de CONICYT o que haga referencia a CONICYT es igualmente válido para la ANID (recuerda, ¡para la Ley somos la misma institución!)
  • No deberás tomar ninguna acción debido al cambio a la Agencia.
  • Si tienes cualquier otra inquietud, por favor contacta a nuestro equipo de atención de usuarios. Puedes hacerlo acá https://ayuda.conicyt.cl

Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo

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Doctor trabaja en reprogramación celular contra vejez de chilenos

El doctor en biología molecular Christian González, académico de la Universidad de Chile, planteó los desafíos de la gerociencia ante el envejecimiento del país. Su análisis se centró en las células del cerebro, que van perdiendo capacidades con el paso del tiempo. Dijo que una consecuencia será que el 2050 habrá el 3% de los chilenos con alguna demencia. Agregó que por costos, no sólo será un problema científico, sino también social y médico. El investigador planteó que el desafío es aumentar las expectativas de vida sana y él se encuentra abocado en reprogramación celular, que es tomar células de un órgano y convertirlas en neuronas en ratones. El próximo paso es saber qué ocurre con este método en seres humanos, entre otras cosas.

Fuente: Las Últimas Noticias

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Conicyt llega a su fin: ahora la investigación científica está en manos de la Anid

Tras 52 años de funcionamiento la institución encargada de fomentar y financiar la investigación científica en Chile fue reemplazada por una nueva agencia, como parte de la creación del Ministerio de Ciencia.

Tras 52 años de funcionamiento, el trabajo de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt) terminó. La institución, que hasta hace una semana era la encargada del desarrollo y la promoción de las ciencias en el país dejó de funcionar con fecha 31 de diciembre para dar paso, desde el 1 de enero a la Agencia Nacional de Investigación (Anid), el nuevo organismo que tendrá cinco ejes estratégicos: la formación de Capital Humano Avanzado; Investigación Asociativa; Investigación Individual; visibilización del Conocimiento y generación de Redes Estratégicas; e Investigación Aplicada.

Un verdadero hito histórico según las autoridades y un elemento clave dentro de la nueva institucionalidad científico-tecnológica de nuestro país junto con el Ministerio de Ciencia, reconocieron los asistentes.

La ceremonia de traspaso se realiza en la calle Moneda, justo en el frontis de esta institución y con todos los funcionarios presentes, además de algunos investigadores de distintas partes del país. ¿La razón? “Quisimos darle al acto una impronta ciudadana y abierta y esa es la razón por la que estamos en la calle y frente al edificio que esperamos siga siendo aún más la casa del conocimiento, explicó la directora de la Anid, Aisén Etcheberry.

El ministro de Ciencia, Andrés Couve, destacó que la nueva institucionalidad “coincide con un momento de profunda reflexión sobre el futuro del país en temas sociales y medioambientales, donde la ciencia debe ser un actor clave”. A su juicio, “es fundamental contar con una agencia independiente que ejecute una visión estratégica” y que además sea “un órgano inteligente, flexible y que simplifique procesos”.

“Es una continuación de Conicyt, que fue la agencia principal de financiamiento de la ciencia y la tecnología por muchos años”, dijo Etcheverry

La Anid reunirá a todos los centros de investigación que hasta fines de 2019 se encontraban dispersas en distintas instituciones y ministerios.

La subsecretaria de Ciencia Carolina Torrealba señaló que “esta nueva institucionalidad busca construir un camino más ancho y diverso, más comprometido y conectado con la sociedad, y más justo e igualitario. Para eso pondremos foco especial en tres grandes inequidades de nuestro sistema: uno es género, otro es regiones, y el tercero tiene que ver con construir condiciones laborales más justas”.

“Los desafíos que tenemos por delante son muchos: mayor participación, mayor coordinación, mayor integración, hacernos cargo de las desigualdades del sistema, pero también acercar a nuevos públicos. Hoy pasamos a ser la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo y, como tal, tenemos que involucrar a la industria, a la sociedad en general y a la ciudadanía. Debemos sacar el conocimiento que se genera aquí, para que contribuya, de verdad, al desarrollo social, político y económico de nuestro país”, dijo la nueva directora nacional.

Nuevo centro

Esta es la primera vez que todos los centros dedicados a fomentar la investigación en ciencia están reunidos bajo un mismo techo. “Los centros han sido en Chile una política pública muy exitosa que ha contribuido a que el sistema de ciencia tecnología e innovación alcance un nivel de calidad reconocimiento internacional” pero al que también le faltan algunas cosas como por ejemplo, relacionarse mejor entre ellos y tener una gestión integrada de todos los instrumentos de centro.

Para mejorar estas falencias, Couve adelantó que durante los próximos meses se dará a conocer un nuevo plan de centros, una nueva política de investigación que crea una Unidad de Centros al interior de la Anid.

Es un plan de acción que va a gestionar en un principio a los Institutos Milenio, a los centros basales, al Fondap y los regionales. En un futuro próximo, se incorporan aquellos centros que hoy dependen de la Gerencia de Capacidades Tecnológicas de la Corfo”, dijo Couve.

Además, se trabajará en la creación de “redes de centros” para mejorar la vinculación entre ellos. “Tenemos un instrumento nuevo, de vanguardia, que va a permitir que los centros se asocien para obtener financiamiento para un desarrollo estratégico particular. Vamos a tener algunas medidas regulatorias para que los centros puedan participar concursos Fondequip (de equipamiento tecnológico) como centro con personalidad jurídica propia y toda una serie de acciones cuyo objetivo es tener más y mejores centros”, señaló el ministro de Ciencia.

A cargo de esta Unidad de Centro, estará una persona que tendrá como función coordinar la gestión de todos los instrumentos que permitan simplificar los accesos tanto a la información como a las postulaciones y que será nombrada durante el primer trimestre de este año.

Alexis Kalergis, profesor e investigador de la U. Católica y director del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (Imii) señaló que “es clave que la nueva Anid promueva la formación e inserción de jóvenes científicas y científicos, por medio de los instrumentos accesibles y eficientes que necesita una carrera en ciencia”.  Otros desafío importante que mencionó el investigador es conseguir una verdadera equidad de género en la ciencia y seguir acercándola a la sociedad.

Para el Premio Nacional de Ciencias, doctor Ramón Latorre, director del Centro Interdisciplinario de Neurociencia de la Universidad de Valparaíso (Cinv), “a través de esta nueva Agencia los científicos tenemos la institucionalidad adecuada, para que el conocimiento se desarrolle en Chile sin trabas”. Según él, la creación de la Anid es y será un gran paso adelante en la proyección científica nacional.

Claudio Hetz, director del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI), de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, también tuvo palabras de elogio. “Este es un hito histórico que hemos estado esperando durante una década. La Anid fortalecerá la organización de la ciencia chilena”, dijo

Agenda de género

Otra de las novedades que se dieron a conocer durante la ceremonia de traspaso de Conicyt a la Anid es la Agenda de Equidad de Género para el sistema científico que se lanzará a fin de mes. En palabras de la subsecretaria de Ciencia “debemos cautelar todas las medidas que estén a nuestro alcance para reconocer esta inequidad histórica, y que el sistema se haga cargo de que hombres y mujeres puedan desplegarse con todas sus virtudes y capacidades”.

Sin embargo, y mientras las autoridades subían al pequeño escenario para sus discursos, un grupo de historiadoras se instaló a un costado para manifestarse contra la discriminación de género, la poca participación que han tenido en la elaboración de esta política y la entrega de recursos que han hecho a personas que han sido acusadas e incluso desvinculadas de las universidades por acoso.

Adriana Bastías, presidenta de la Red de Investigadoras explicó dentro del proceso de evaluación que realiza Conicyt no se consideran aspectos éticos de las personas, ni siquiera cuando están siendo sumariados e incluso han sido desvinculados, como ocurrió recientemente. “A Coniciyt le da lo mismo la ética de las personas que postulan a los fondos y le dan recursos a investigadores que incluso están sumariados. La agencia de Estados Unidos, desde hace dos años que no financia a los acosadores. Ellos no solo se fijan en cuestiones académicas, también evalúan la ética”.

Respecto de la participación de la sociedad civil, Bastías reclama que el anuncio de la nueva agenda de equidad en ciencia se realizará en tres semanas más, pero no han sido invitadas todas las agrupaciones a participar y quienes han asistido, reclaman porque la preocupación de la autoridad es más bien aumentar el número de mujeres y de algunas medidas, pero no se han reunido con las agrupaciones que se preocupan de los temas de género.

Fuente: www.latercera.com

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Eduardo (Guayo) Rojas, una visión personal

Cecilia Hidalgo

Era el mes de enero del verano de 1965.  Llegué a Montemar con mi flamante título de Bioquímica, invitada por Mario Luxoro a trabajar con Eduardo (Guayo) Rojas, a quien había conocido brevemente el año 1962, cuando dictó un par de clases en el curso de Biofísica que entonces impartía Mario Luxoro a los bioquímicos en cuarto año de la carrera. Guayo me propuso estudiar si las mitocondrias del axón gigante de la jibia chilena (Dosidicus gigas) proveían la energía necesaria para transportar el ion calcio hacia el medio extracelular, contra gradiente electroquímica.  Esa investigación fue mi primer contacto con el papel que juegan los niveles de calcio intracelular en células excitables, área de investigación en la que persevero hasta hoy, 55 años después. 

Trabajar con Guayo fue algo único. Y cuando digo único es porque fue una experiencia totalmente inédita para mí.  Nunca había conocido a alguien con tal dedicación y obsesión por su trabajo. Guayo era incansable y era muy difícil seguirle el paso.  Nada parecía imposible para él.  Traía desde NIH toda una enorme cantidad de equipo, que había que montar y usar al límite en los cuatro meses de verano en que teníamos acceso a las jibias.  Y luego había que desmontarlo todo, embalarlo y llevarlo de vuelta a Estados Unidos.  Por lo tanto no había fines de semana libres, y aunque resulte difícil creerlo, trabajábamos desde más o menos las 9:30 AM, cuando llegaba el bote con las jibias, hasta las 2 o 3 de la mañana, todos los días.  Felizmente Guayo tenía razón, pues logré demostrar que si inhibíamos farmacológicamente la función mitocondrial se detenía completamente la salida de calcio hacia el medio externo, lo que claramente implicaba a las mitocondrias como la fuente de energía metabólica que posibilitaba el transporte de calcio contra gradiente.  El trabajo que publicamos el año 1968 (Rojas E & Hidalgo C, Effect of temperature and metabolic inhibitors on 45Ca outflow from squid giant axons, BBA Biomembranes 163:550-556, 1968) sigue recibiendo algunas citas hasta el día de hoy. 

Y si bien no todo fue fácil, pues trabajar al ritmo que lo hacíamos era muy desgastador, también hubo tiempo para conversar en los almuerzos, que todos compartíamos, sobre ciencia, libros, política y la vida en general. Recuerdo haber asistido incluso a un par de convivencias con todo el grupo, que incluía a varios científicos extranjeros famosos como Ichigi Tasaki, Clay Armstrong, Bob Taylor y Gerry Ehrenstein, junto a los científicos chilenos Mario Luxoro, Guayo Rojas, Mitzy Canessa, Fernando Vargas y Sigmund Fischer. Ahí conocí otras facetas de Guayo, un hombre extremadamente generoso, cálido, alegre y a la vez muy exigente, y con quien tuve algunas discusiones acaloradas sobre el significado de algunos experimentos.  Tenía Guayo, además, una gran habilidad técnica y no había equipo que no lograra armar o reparar. Nos enseñó mucho a los tres estudiantes de doctorado que en ese tiempo trabajamos en Montemar, Ramón Latorre, Pancho Bezanilla y yo.

Para concluir, quiero destacar que Guayo, junto a Mario Luxoro, fueron pioneros en lograr un amplio reconocimiento internacional para la biofísica chilena y el estudio de las células excitables.  Por eso lamento que ambos ya no estén con nosotros, pues necesitamos su pasión y amor por la ciencia para poder convencer a nuestras autoridades que sin ciencia Chile no logrará avanzar a ser el país mejor y más equitativo que todos anhelamos.

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La memoria colectiva influye en los recuerdos individuales, según la neurociencia

Los sociólogos llevaban tiempo afirmándolo: la memoria colectiva influye en los recuerdos personales. Investigadores de neurociencia acaban de corroborarlo por primera vez a través de técnicas de imagen cerebral.

La lección que se extrae es que no se puede realizar ninguna investigación sobre el funcionamiento de nuestros recuerdos sin tener en cuenta el contexto social y cultural en el que evolucionamos como individuos, explica el Instituto francés de Salud y de Investigación Medica (Inserm).

La memoria colectiva se constituye de símbolos, historias, narraciones e imágenes que participan en la construcción identitaria de una población.

Transmitida entre generaciones, puede evolucionar y enriquecerse, apunta Pierre Gagnepain, coautor de un estudio publicado el lunes en la revista Nature Human Behaviour. Tal es el caso del Holocausto o del relato de la Resistencia y de la colaboración, gracias a los trabajos de historiadores y a la cobertura mediática de grandes procesos.

Para establecer el vínculo entre las representaciones colectivas y la memoria individual, los investigadores analizaron primero la cobertura mediática de la Segunda Guerra Mundial a través de los archivos del Instituto Nacional francés del audiovisual (INA).

El objetivo: identificar las representaciones colectivas comúnmente asociadas a este periodo.

Analizaron 3.766 reportajes y documentales sobre esta guerra, difundidos en la televisión durante 30 años, entre 1980 y 2010, y lo plasmaron por escrito.

La edad importa

Con ayuda de un programa informático, los investigadores identificaron entre este material grupos de palabras utilizadas regularmente para hablar de grandes temas asociados a nuestra memoria común de la Segunda Guerra Mundial, como por ejemplo el desembarco aliado en Normandía.

Después reclutaron a 24 voluntarios, de entre 22 y 39 años y que crecieron durante los 30 años analizados, para visitar el Memorial de Caen (Normandía, noroeste de Francia) y observar fotos.

El análisis de las palabras de los pie de foto (tren, sabotaje, maquis, bombardeos, etc.) sirvió para determinar si las fotos pertenecían a la misma temática de memoria colectiva.

Los voluntarios se sometieron después a resonancias magnéticas (IRM) durante los cuales tenían que recordar las imágenes que habían visto en el Memorial.

Los científicos se concentraron en la actividad del córtex prefrontal medio del cerebro, una región clave para los esquemas de la memoria.

El resultado: cuando las fotos se asociaban a la misma temática de memoria colectiva, estas tendían a despertar una actividad cerebral semejante en los voluntarios. Una señal de que la memoria colectiva moldea la individual.

“Gagnepain y sus colegas muestran que la organización de recuerdos en el cerebro refleja la estructura del discurso cultural compartido”, comentan dos especialistas estadounidenses de psicología, Matthew Siegelman y Christopher Baldassano, en la revista Nature.

“Un hallazgo intrigante del estudio es que la fuerza de esta alineación entre las representaciones neuronales y el patrón colectivo aumenta con la edad, con efectos más débiles observados en los participantes más jóvenes”, subrayan.

Los voluntarios más mayores, que estuvieron más expuestos a los relatos del periodo estudiado (1980-2010), eran los más influenciados por la memoria colectiva, explica a la agencia de noticias AFP Gagnepain.

Este último realizó el estudio con Francis Eustache (Inserm) y compañeros del programa Matrice de investigación sobre la memoria, dirigido por el historiador francés Denis Peschanski, del Centro Nacional de Investigación Científica.

Fuente: www.biobiochile.cl

Referencia: www.nature.com